Psicología

¿Cómo poner normas y límites desde el amor?

en Psicología por Vanessa Yamuza

Es muy valioso y útil que haya unas normas de convivencia en nuestro hogar. Las normas y límites son instrumentos básicos en la educación y crianza de nuestr@s hij@s porque los preparan para vivir en sociedad pero también tienen múltiples beneficios a nivel individual.

Algunos de los beneficios del uso de normas y límites en casa.

  1. Aprender conductas y hábitos adecuados y adaptativos
  2. Aprender a tolerar la frustración
  3. Aprender a autorregularse y autocontrolarse
  4. Les aportan seguridad y facilitan su autonomía
  5. Mejoran su autoestima al conseguir metas

Es frecuente encontrarnos a madres y padres que acuden a consulta y al preguntarles sobre las normas comentan que si las hay pero al indagar comprobamos que: o bien no están claras, o bien los menores no las conocen, o si pero son normas muy generales. Este tema del establecimiento de normas y límites es casi siempre uno de los primeros aspectos a trabajar.

¿Por qué es tan difícil poner normas que sean realmente efectivas?

  • Requiere reflexión, planificación, esfuerzo y constancia en su aplicación.
  • Debe haber acuerdo en la pareja en su ejecución.
  • Somos seres sociales y nos cuesta decir “no”.
  • Debemos tener paciencia para ver los resultados.
  • Repetimos patrones vividos en nuestra infancia: no estamos en la misma época o puede que los patrones no fueran los más adecuados.
  • Hay que revisar nuestro estilo educativo.
  • A veces los sentimientos de culpabilidad hacen que seamos más permisivos.

¿Cómo han de ser las normas?

  • Realistas y razonables: deben adaptarse al desarrollo evolutivo del niño, mejor pocas pero que se cumplan.
  • Concretas, claras y expresadas en lenguaje positivo: Que le quede claro al menor la conducta que se le está pidiendo y que es la que queremos que se repita.
  • Medibles: que podamos determinar su cumplimiento o no para poder establecer consecuencias.
  • Consecuencias: establecer consecuencias naturales del incumplimiento y refuerzos de su cumplimiento.
  • Coherentes: que vayan en la misma línea, que no haya normas que se contradicen.
  • Constantes: debe haber constancia en su aplicación.

Algunos aspectos clave cuando se empieza este proceso de cambio

  • Hay que tener paciencia, si se hace correctamente todo lo anterior se necesitará un tiempo para ver los resultados. Esto ocurre no porque no funcionen las técnicas sino porque lo que le ha funcionado al menor en la relación con sus padres y familia lo seguirá repitiendo hasta que sea consciente que los cambios en los progenitores se mantienen. Esto necesita tiempo.
  • Hay que mostrarle nuestra confianza en que lo pueden conseguir.
  • El poner normas y límites tiene muchos beneficios pero no serviría de nada sin nuestro amor incondicional. Hagan lo que hagan los vamos a querer siempre independientemente de que se equivoquen, allí estaremos para cuando eso ocurra ser modelos en cómo afrontamos los errores, apoyarlos en los avances, estar a su lado en todo el proceso.

En Atenea Psicología estamos especializados en Psicología Infantojuvenil, si quieres que te acompañemos en el proceso de establecer normas y límites efectivos pide cita en el 617159018.

¿Cómo mejorar la autoestima de mis hij@s?

en Psicología por Vanessa Yamuza

La autoestima infantil  depende de múltiples factores, hoy nos vamos a centrar en los que están directamente relacionados con los padres y madres.

La autoestima infantil depende de:

  1. Tratarles con respeto.

– Ante errores, utilizando el «has hecho…» en vez del «eres…»,  evitando generalizar y poner etiquetas, lo que hace que los niños se comporten conforme a ellas. Atendiendo y reforzando los comportamientos positivos. Las conductas que atendemos tienden a repetirse, aprovechar para poner en valor las cosas que hacen bien para que con la práctica se conviertan en habilidades que posteriormente sean consideradas parte esencial de una buena autoestima.

– Cuidando la forma en cómo nos dirigimos a ellos y cómo los tratamos:  evitando gritar, insultar. Nuestr@s hij@s son personas que sienten aunque sean pequeños, antes de hablarles de mala manera ponerse en su lugar, empatizar con ellos y si es necesario aprender técnicas de autocontrol. La forma en que les hablamos y las frases que les decimos se quedan ancladas en ellos y en muchas ocasiones las incorporan como parte de su autoestima, hablémosles con respeto, fomentaremos ese diálogo respetuoso con ellos mismos. También se debe evitar el castigo físico ya que aprenden que es una forma válida de resolver conflictos.

 2. Mostrarles que confiamos en ell@s.

La confianza es una energía invisible pero de poderosa influencia en l@s hij@s. El confiar en ellos desde pequeños y hacérselo saber va generando el desarrollo de una autoconfianza sana y a su vez una buena autoestima. La confianza se trabaja día a día con una comunicación fluida, con un interés genuino por sus preocupaciones, que poco a poco vayan aprendiendo que la mentira tiene menos ventajas que un diálogo sincero con sus progenitores.

 3. Evitar anticipar comportamientos negativos.

Si anticipamos que han hecho algo negativo y no ha sido así estamos haciendo un daño enorme a su autoestima porque les estamos transmitiendo que su padre o madre no cree en ellos. Asegurarnos de cómo pasan los acontecimientos. Actuar (que haya consecuencia) cuando efectivamente tengamos la certeza de lo ocurrido.

 4. Normalizar los errores.

Los padres y madres somos modelos para l@s hij@s y según afrontemos los errores que tenemos así lo aprenderán a gestionar ellos. Atendiendo y reforzando los pequeños progresos. Si tú como padre o madre no aceptas tus errores difícilmente los vas a tolerar en los demás. Cómo enfrentas la frustración, el que las cosas no salgan como esperabas o te apetecía. La capacidad de tolerar la incertidumbre. Si en nuestro comportamiento diario intentamos afrontar las dificultades desde el análisis, realismo y proactividad ellos con toda seguridad harán lo mismo al enfrentarse a sus propias dificultades. Por último cuando fallamos con ellos, reconocer que nos hemos equivocado, pedir perdón y buscar formas para no caer en lo mismo en el futuro. Este aprendizaje lo asimilarán con naturalidad.

En Atenea Psicología te damos herramientas para que puedas favorecer una autoestima sana en tu hij@.

¿Cómo saber si tengo depresión?

en Psicología por Vanessa Yamuza

El uso de la palabra depresión está bastante extendido en la sociedad, es un término muy utilizado y casi todas las personas en algún momento de su vida se han dado cuenta que estaban “deprimidas” o han captado que otra persona estaba “depresiva”. Todo el mundo entiende por depresión el pasar por un periodo de tristeza y ánimo bajo.

Más allá de esta concepción general hay mucho más que “estar triste” o llorar con frecuencia.

Cuando una persona está deprimida tiene afectados tres elementos centrales en su forma de pensar: la visión de uno mismo, del mundo y del futuro, lo que se conoce como Tríada Cognitiva.

  • La visión negativa de uno mismo se manifiesta en ver sólo los propios defectos y ser ciegos para ver las capacidades, habilidades y cualidades positivas que todos tenemos. Ponerse etiquetas negativas. Magnificar los errores cometidos y machacarse por ellos, no considerarlos como una oportunidad para aprender.
  • La visión negativa del mundo se manifiesta en la tendencia a ver todas las situaciones que le ocurren cómo negativas, o no ser capaz de ver otros aspectos de la realidad que no tienen por que ser malos. Ver el vaso siempre medio vacío.
  • La visión negativa del futuro se manifiesta en anticipar que las cosas van a ir mal y estar convencidos de ellos, creer que el futuro es totalmente oscuro, esto lleva a la paralización y al sufrimiento por anticipado.

Otros síntomas de la depresión son:

  • Apatía o desinterés hacia cualquier actividad sobre todo las relacionadas con otras personas.
  • Anhedonia o pérdida de la capacidad para disfrutar de actividades que antes le gustaban o le generaban bienestar.
  • Pérdida o aumento de peso o apetito.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Agitación o enlentecimiento psicomotor.
  • Cansancio o pérdida de energía.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Dificultad para concentrarse, pensar, olvidos frecuentes.
  • Pensamientos de muerte o ideación suicida.

Por otra parte hay cambios en el estilo atribucional, en el número de actividades que se hacen, cambios en las emociones.

En Atenea Psicología te ayudamos a salir del pozo de la depresión. Solicita cita previa si necesitas ayuda en el 617159018.

La comunicación positiva con l@s hij@s

en Psicología por Vanessa Yamuza

Claves para el desarrollo de una comunicación positiva con l@s hij@s.

Para que se dé una buena comunicación con los hijos e hijas tienen que cumplirse una serie de requisitos sobre los que se sustenta una comunicación positiva. Estos son: la atención, el respeto, la escucha activa y la confianza.

Hay que trabajar día a día la comunicación con los hijos mediante la apertura. ¿Esto qué quiere decir? debemos estar abiertos a atender a los niños y niñas siempre que nos hablen, interesarnos por lo que les preocupa. Desde siempre ha sido un buen momento para hablar, la hora de la comida, pero esta costumbre se está perdiendo por el estilo de vida que la mayoría de las familias llevamos, con diferentes horarios, prisas para cumplir con las obligaciones, etc. Además si le añadimos el ingrediente de las pantallas: televisión, tablet, móvil… esta tecnología está dificultando aún más los momentos de comunicación. Los padres y madres debemos intentar que no se pierdan esos momentos de compartir.

En Atenea Psicología solemos poner el ejemplo de un puente, siempre debemos dejar abierto ese puente con l@s hij@s. Un ejemplo sería: “Me estás contando algo super interesante pero llegamos tarde al colegio y te tienes que terminar de vestir”. En esta situación podemos decirle que nos parece muy interesante lo que nos cuenta pero ahora llegamos tarde al cole y cuando vuelva lo vamos a hablar. Se le está transmitiendo a los hijos que lo que te cuentan tiene interés para ti y esto provoca que tenga ganas de contarte más cosas. Para los niños y niñas el refuerzo más importante es la atención de sus padres. Con frecuencia no tenemos tiempo para atender y escuchar a los menores. Hay ocasiones en que estamos más pendientes del móvil que de lo que nos están contando, esto ellos lo captan y si se repite con frecuencia dejan de contarnos cosas. En definitiva es atenderlos de manera activa.

Otro requisito es el respeto, si el menor nos cuenta una dificultad surgida con un amigo y se le dice que “no pasa nada” para evitar que sufra o que “eso son tonterías”, le estamos quitando importancia a lo que le preocupa, no le estamos respetando porque para él o ella esto es lo más importante ahora mismo en su vida. En el futuro será más probable que no nos cuente sus preocupaciones importantes.

Mediante la escucha activa acompañamos su emoción, y seguidamente le ayudamos a relativizar las cosas o a buscar alternativas pero siempre desde el respeto a sus emociones. En definitiva practicar la empatía, es decir, “ponernos en sus zapatos”. También les estamos demostrando respeto cuando se le dice lo que hace mal, cuidando las formas, la función de los padres y madres es educar y preparar para la vida a los hijos y las hijas. Podemos utilizar para ello “los mensajes yo”.

Todo lo anterior nos lleva al cuarto requisito en la comunicación con l@s hij@s, que es la confianza. La confianza entre padres e hijos es fundamental. Desde pequeños, cuando mienten porque han hecho algo inadecuado, hay que intentar darle la oportunidad de decir la verdad. Si es necesario disminuir la consecuencia que le hayamos impuesto, si dicen la verdad. Esto hace que vayan aprendiendo a confiar en sus padres y cuando tengan un problema lo compartan con sus progenitores. También la confianza se fomenta confiando en ellos, no anticipando que lo van a hacer mal o que son los responsables de algo sin tener toda la información o haber hablado previamente con ellos antes de sacar conclusiones.

En Atenea Psicología te ayudamos a comunicarte mejor con tus hij@s. Solicita cita previa si necesitas ayuda con tus hij@s en el 617159018.

Usamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo con tus hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información.