Depresión

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Cuando tienes una visión negativa de ti mismo, del mundo que te rodea y del futuro tienes muchas probabilidades de tener Depresión.

Además de la TRISTEZA que es el síntoma más evidente y observable, existen otros que se pueden agrupar en diferentes categorías:

Síntomas relacionados con las emociones

– desánimo: estado de ánimo “por los suelos” la mayor parte del día, casi todos los días.
– anhedonia: dificultad para disfrutar de actividades, aficiones, comidas, etc, que antes nos gustaban.
– apatía: falta de energía.
– indiferencia: manifiesta que “le da todo igual”, no encuentra motivaciones.

Síntomas relacionados con la conducta
– agitación: la persona no puede parar de moverse.
– lentitud: la persona habla y se mueve de manera ralentizada.

Síntomas relacionados con los pensamientos
– pensamientos automáticos negativos: pensamientos que no son realistas, exagerados y muy rápidos. La persona no se da cuenta del pensamiento negativo sino de la emoción que le genera.

Síntomas relacionados con lo que sentimos a nivel físico
– dolores, contracturas, molestias gastrointestinales, etc.: En muchas ocasiones la persona acude al médico porque piensa que tiene una enfermedad física.
– insomnio o hipersomnia: dificultades para dormir o se pasa gran parte del día durmiendo.
– disminución o aumento del apetito: se le “cierra” el estómago o come a todas horas.
– disminución de la actividad y el deseo sexual: la persona “no tiene ganas”.

Síntomas relacionados con las relaciones sociales
– disminución del interés por los demás: tendencia a aislarse.

Además las personas con depresión tienen dificultades de atención, concentración y memoria.

¿Cómo podemos ayudarle?

Cuando una persona con depresión acude a nuestra consulta lo primero que hacemos es mantener una entrevista inicial para recoger los primeros datos. En ella se pretende hacernos una idea general sobre el problema, generar una ambiente de confianza y seguridad con el paciente, sondear el grado de motivación hacia el tratamiento y explicarle cual va a ser nuestra función y los pasos que vamos a ir dando. Tras realizar la evaluación y confirmar el diagnóstico, se hará una entrevista de devolución de los resultados obtenidos con el objetivo que el paciente entienda “por qué le ocurre lo que le ocurre” plateándole un tratamiento a seguir para conseguir los cambios que pretende. Posteriormente habrá una sesiones de tratamiento en las cuales entre otras cosas se pedirá al paciente unas determinadas tareas para hacer en casa tests, autorregistros, exposición, etc. Es importante destacar que no se va a obligar al paciente a hacer lo que no quiera hacer. Una vez que comprobamos que hemos conseguido los objetivos de tratamiento damos por finalizada la terapia y realizamos seguimientos al mes, 6 meses y año.

Los objetivos que nos marcamos, a grandes rasgos, con una persona que tiene Depresión son:

– Psicoeducación sobre distorsiones cognitivas e ideas irracionales.
– Que aprenda a detectar los pensamientos negativos.
– Enseñarle a contrarrestarlos y cambiarlos por pensamientos más realistas.
– Aumentar el grado de actividad general.
– Enseñar estrategias de relajación si hubiera síntomas de ansiedad.

Teniendo en cuenta que no todas las personas son iguales y no tienen las mismas circunstancias ni historial de aprendizaje adaptamos los recursos y estrategias a cada paciente de manera que realizamos un tratamiento personalizado.

Son muchos los trastornos que tratamos:

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